Diego Armando Maradona

Hoy se cumplen dos años de la muerte de Diego Armando Maradona. La noticia del que para muchos fue el mejor jugador de fútbol de la historia, sacudió al mundo y una multitud lo despidió en la Casa Rosada.

Pese a todo el tiempo transcurrido, aún se espera que la Justicia confirme el juicio por su muerte. Por el momento hay ocho acusados de haber cometido un «homicidio con dolo eventual», que podrían ser condenados a una pena de entre 8 y 25 años de prisión. Mientras esperan que la Cámara de Apelaciones de San Isidro defina si la causa finalmente va a un juicio oral, todos continúan trabajando en el área de Salud.

Los ocho acusados de ocasionar la muerte de Maradona son el neurocirujano y médico de cabecera Leopoldo Luciano Luque (41); la psiquiatra Agustina Cosachov (37); el psicólogo Carlos Ángel «Charly» Díaz (30); la médica coordinadora de la prepaga Swiss Medical, Nancy Edith Forlini (53); el coordinador de enfermeros Mariano Ariel Perroni (41); los enfermeros Ricardo Omar Almirón (39) y Dahiana Gisela Madrid (38); y el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna (49).

Su muerte y la investigación

Maradona murió de un edema pulmonar y una falla cardíaca, en el momento transitaba una cuestionada internación domiciliaria por su adicción al alcohol y había sido sometido a una neurocirugía.

La autopsia estableció que murió como consecuencia de un «edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada» y descubrieron en su corazón una «miocardiopatía dilatada».

Los chats entre los imputados dejaron en claro que Maradona hacía días que estaba desmejorado, que no se alimentaba bien, que no se levantaba de la cama y que estaba edematizado y con taquicardia, signos de una falla cardíaca que ninguno de los profesionales tratantes tomó en serio para prevenir el desenlace.

Una de las claves de la acusación fueron las conclusiones a las que arribó la junta médica de peritos que durante dos meses analizó las circunstancias de la muerte de Maradona y concluyó que el ex capitán de la selección argentina campeona en México 86 agonizó 12 horas antes de morir, que no estaba en pleno uso de sus facultades mentales y que pudo haber tenido más chances de sobrevivir si hubiera estado en una clínica.

Diego se fue en la localidad bonaerense de Dique Luján, a los 60 años.