Reclamo Schestakow

La crisis en el Hospital Schestakow no es más que un reflejo de la gestión de Rodolfo Suarez en la provincia, caracterizada por la falta de consideración con el sur mendocino y San Rafael en especial. Que el centro asistencial más grande de la región esté atravesando una situación tan grave, significa un riesgo para la población.

Así están las cosas: se cerró la Unidad Coronaria (UCCO, con 6 camas, más 3 de hemodinamia), redujeron de 12 a 4 las camas de la Unidad de Cuidados Críticos Humanizados, los fines de semana no habrá traumatólogo de guardia activa ni pasiva. Tampoco habrá servicio de guardia activa de Ginecología y Terapia Intensiva tendrá un médico para 11 camas los fines de semana. Es decir que no podrán recibir pacientes y si alguien ingresara de urgencia, será derivado a Mendoza.

A todo eso se sumaron medidas en otros sectores del hospital, como el cierre de servicios y bajas de prestaciones de especialistas. Esto significa que si alguien se infarta, se enferma de gravedad o tiene un accidente, será derivado a Mendoza -con todos los riesgos que eso significa- o a otros centros asistenciales privados.

Tal como lo adelantamos ayer, la gravedad de las medidas fue denunciada por sus empleados, por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y por la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros), pero no tuvieron respuesta ni del Gobierno provincial, ni de los directivos del nosocomio.

“La situación es alarmante”, aseguró Verónica Sumarán -integrante de la Comisión de Ampros- en #CincoMinutosMás. Es que ayer hablaron con los jefes de servicio y “tienen una bajada de línea del Ministerio (de Salud) por la que no se van a autorizar fondos económicos para prestaciones y para pagar a algunos profesionales”, dijo y agregó: “quieren hacer recortes donde no corresponde. Los trabajadores fueron muy sinceros, sienten que San Rafael tiende a desaparecer porque no nos tienen en cuenta, ven que las partidas van para otros lugares y para acá nada, cuando atiende a todo el sur”.

Paola Calle -diputada provincial justicialista- presentó un pedido de informe preguntando “por cada una de las situaciones que denunciaron. Hace tres semanas estuvimos con la Ministra de Salud (Ana María Nadal) y reconoció que les debían a los anestesistas”.

Además, se mostró sorprendida por las medidas que tomaron “más aún en el marco del tratamiento del Presupuesto. Pedí que nos constituyéramos con la Comisión de Salud en el hospital pero fue desestimado. Tienen que reconocer que hay problemas serios”, concluyó.

Un dato importante es que el presupuesto por el Schestakow es inferior al del Perrupato de San Martín y menos de la mitad del que tiene el Central.

Para tener en cuenta, mañana será la paritaria de Salud en la que todo esto saldrá a luz y con suerte, el Gobierno brindará o no una respuesta. En cuanto al pedido de Calle, será presentado sobre tablas el martes pero para eso, primero tiene que ser aprobado.

En medio de todo esto, la doctora Virginia Bravo -subdirectora asistencial del hospital- anunció su renuncia a través de sus estados de WhatsApp.