La Selección Argentina es una de las candidatas al título y hoy recibió un duro golpe en su debut en el Grupo C del Mundial de Qatar, al perder 2-1 frente a Arabia Saudita. Ahora el equipo está prácticamente obligado a ganar los próximos dos partidos ante México y Polonia para clasificar a la siguiente fase.

En el encuentro jugado en el estadio de Lusail ante 80.000 aficionados, Argentina abrió el marcador a los 10 minutos a través de un penal anotado por Messi, tras una falta dentro del área sancionada a instancias del VAR.

Luego de ponerse en ventaja, el conjunto «albiceleste» mantuvo el control del balón y llevó peligro en varias oportunidades, pero el árbitro esloveno Slavko Vincic anuló un gol a Messi y dos a Lautaro Martínez, por fuera de juego chequeados a través del VAR.

En la segunda etapa, Arabia aprovechó un descuido de la defensa argentina y sorprendió al minuto 47 con un remate cruzado de Saleh Al Shehri en el que el “Dibu” Martínez nada pudo hacer.

Cinco minutos después, el seleccionado saudí remontó el marcador gracias a una gran jugada individual de Salem Al Dawsari en la cual dejó en el camino a varios rivales y completó con un golazo que se clavó en el arco y dejó mudo a los miles de fanáticos argentinos en el estadio y los millones que habían madrugado en sus casas y estaban frente al televisor.

Argentina controló el juego y buscó la igualdad con envíos sobre el área rival, que no fueron efectivos frente a un rival que se refugió en su campo para sostener su cuarta victoria en 17 partidos, en seis Mundiales.

El vigente Campeón de América no perdía desde julio de 2019 ante Brasil y acumulaba una racha de 36 partidos sin derrotas.

La primera fecha del Grupo C se completará más tarde con el partido entre México y Polonia en el estadio 954 de Doha a las 13 de Argentina.

El sábado, Argentina volverá a jugar frente a México (a las 16) con la obligación de sacar un triunfo para seguir en competencia, mientras que Arabia enfrentará a Polonia.