Paula Toledo

La noche del 31 de octubre de 2003 la vida de Paula Toledo llegaba a su fin y las primeras luces del día encontraban su cuerpo mutilado y abusado en un descampado cerca del barrio El Sosneado.

El caso estuvo y está marcado por la impunidad. La violación múltiple y el asesinato no tiene condenados, sólo Marcos Graín está encarcelado por ser “partícipe necesario en el abuso sexual agravado que sufrió la víctima”.

Poli -así la llamaban sus familiares y amigos- aún no puede descansar en paz.